Transición energética: Cuáles son los desafíos que deben sortear los proyectos de la Patagonia

En el Primer Foro de Transición Energética Sostenible se exhibió el potencial que presenta la región y la situación en la cual se encuentran el Proyecto Hychico en Chubut y el de la empresa Fortescue en Río Negro. Del encuentro participaron Ariel Pérez, de Hychico; Sebastián Delgui, de Fortescue; Martín Mandarano, de YPF Luz; Bernardo Andrews, de Genneia y Gabriel Vendrell, de Aluar.

Los miembros de distintas compañías del sector energético dieron cuenta del rol estratégico de la región patagónica en la transición energética. En el marco del Primer Foro de Transición Energética Sostenible que se celebró este viernes en Comodoro Rivadavia, en Chubut, representantes de Hychico, Fortescue, YPF Luz, Genneia y Aluar participaron del panel: “El rol estratégico de la región en la Transición Energética – Principales Proyectos”, en donde dieron a conocer los principales avances de las compañías en materia de transición y coincidieron en la necesidad de que exista un marco regulatorio, una Hoja de Ruta y un marco económico que le brinde credibilidad a Argentina para atraer inversiones.

En base a esto, el gerente de energías renovables de Hychico, Ariel Pérez, reveló cuál fue el aprendizaje tecnológico y las barreras que ha afrontado la empresa de generación eléctrica. En base a eso explicó “cuando empezó el proyecto observamos que con los recursos que teníamos podíamos abastecer al mercado local, pero también al global y desde allí empezamos a relacionarnos con el mundo”. No obstante, advirtió que este camino de expandir el mercado sigue siendo posible pero que “es necesario tener una estrategia como país. Tenemos el potencial, pero este se va a desvanecer si no tomamos las decisiones a tiempo”.

En esa misma línea, sostuvo “es importante saber hacia dónde queremos ir, incorporar gente que tome decisiones y tener una vinculación regional con el mundo”. “Nuestra instalación puede ser un ejemplo vivo de lo que llamamos transición energética porque aprovechamos el viento con dos parques eólicos y con esta energía podemos producir hidrógeno”.

También dio a conocer que desde Hychico realizaron una prueba piloto para demostrar que es posible almacenar hidrógeno a gran escala. Es por esto que aseveró “en donde antes había gas puede haber hidrógeno, esa es otra forma de transición”. Y sumó “también está la posibilidad de inyectar hidrógeno en los gasoductos”.

Por su parte, el representante de la empresa australiana Fortescue Future Industries Sebastián Delgui indicó “el calentamiento global es una realidad y el hidrógeno es un vector energético clave en la transición. Hay un mercado afuera y Argentina tiene que aprovechar eso”.

Asimismo, brindó detalles sobre el trabajo que viene realizando la compañía en Río Negro y expresó “avanzamos con las autoridades de la provincia, presentamos un proyecto de iniciativa privada que fue debatido y aprobado por la legislatura. Tenemos derechos sobre la tierra de las provincias”.

Igualmente advirtió “tenemos que trabajar con las comunidades porque nuestros proyectos son grandes y debemos escucharlas. Nosotros vamos a ser auto generadores de energía y por eso hicimos nuestra línea de base con la Universidad de Río Negro y el Estudio de Impacto Ambiental con la Universidad del Comahue”. “Le pedimos a la provincia que llame a una consulta pública. A nivel nacional venimos trabajando con las autoridades en un proyecto de Ley de Hidrógeno. A diferencia de lo que ocurre en la región, Argentina en esto fue innovadora”, precisó.

Delgui también se refirió a los desafíos que presentan los proyectos de hidrógeno en el país, dado que para su puesta en funcionamiento es necesario construir parques, un puerto y plantas. Por esto afirmó “hay que generar reglas de juego para que podamos devolver el capital que nos prestan y tener una mirada a largo plazo. Tenemos que trabajar en una ley moderna que incentive al sector”.

 

Pasos a seguir

Por otro lado, el CEO de YPF Luz, Martín Mandarano, aseguró “siempre pensamos en una energía eléctrica sustentable, que sea rentable y perdure en el largo plazo. Argentina tiene una oportunidad única por sus recursos naturales, tenemos Vaca Muerta, vientos, sol, el mar, por eso debemos ponernos de acuerdo y tener una regulación para poder mirar hacia el futuro. También necesitamos más capacidad de transporte”.

Siguiendo con esto, remarcó “la energía renovable hoy no es cara, es sustentable y hay demanda. Ahora se trata de una complementariedad de gas y renovables”. También agregó “el hidrógeno es la forma de convertir el sol y el viento en un bien exportable, porque para 2030 puede ser competitivo. El potencial del litio también nos posiciona con una gran oportunidad a futuro”.

Del mismo modo informó sobre el trabajando que viene realizando la compañía: “Tenemos que pensar como darle valor al gas de modo sustentable, por eso estamos pensando en la captura de dióxido de carbono en las turbinas de generación eléctrica, con la cual podemos convertir una generación térmica con gas natural en una central que no emita CO2”.

En consonancia con Mandarano, el CEO de Genneia, Bernardo Andrews, subrayó que “hay un círculo virtuoso que nace de la articulación público-privada, en donde el estado dirige y crea condiciones”. “Hace cinco años surgió una regulación que le daba un marco a la energía renovable y de allí nacieron programas para cubrir las debilidades que tenía el sistema argentino en su capacidad de contratar energía a largo plazo”, expuso.

Además, Andrews destacó que a partir de esta situación “se comenzó a pensar en una transición en donde se requerían garantías de Bancos de Fomento”.“Esto lo debemos tener en cuenta porque fueron los elementos que formaron las bases para la competitividad de la industria, no podemos ignorar que la energía renovable se puede integrar al sistema argentino que presenta gran complejidad”

Además, expresó “en este marco, con estas características, se ha desarrollado la energía renovable y de manera muy rápida. Antes teníamos 80 megawatts operando y hoy casi tenemos 900 MW. Las cosas se pueden llevar a cabo, pero es necesario planificar. La transición es un cambio de consciencia y requiere herramientas”.

También concluyó “no sabemos cómo se va transportar la energía a largo plazo. Tenemos enormes cuellos de botella”. “Hay empresas muy comprometidas con la capacidad de construir parques eólicos y solares para alimentar el crecimiento de la energía eléctrica, desplazar la contaminante y ponerla a disposición del país como una fuente de exportación de divisas. El poder articulador del estado para buscar consensos es fundamental”, argumentó.

A su turno, Gabriel Vendrell, gerente de Recursos Energéticos en Aluar Aluminio Argentino, presentó que la huella de carbono de la compañía “es muy baja porque hay una parte de suministro hidroeléctrico y otra con gas natural”. “Hemos invertido más de USD 400 millones en energía eólica, tenemos un parque de 165 MW y nuestra planta es abastecida por nuestro propio parque con energía renovable”.

Sin embargo, puntualizó que “para llegar a un aluminio verde es necesario realizar más inversiones en infraestructura”, y que “si el Estado generaría las condiciones, muchas empresas apostarían en las líneas de trasmisión llenando esa capacidad con más potencia eólica”.

 

Fuente: Econojournal

error:

Si no se encuentra registrado, por favor complete el siguiente formulario y le suministraremos datos de acceso.