Presupuesto Argentina 2026: ¿Qué números prevé el gobierno de Milei para las renovables?

El Poder Ejecutivo de Argentina elevó el proyecto de presupuesto nacional para el ejercicio 2026. El documento asigna un 4,4% del gasto de la Administración Nacional a la función Energía, Combustibles y Minería, destinada al abastecimiento, la inversión y el aprovechamiento de los recursos energéticos y mineros.

El sector energético prioriza la inversión en obras vinculadas al desarrollo hidroeléctrico y nuclear por sobre proyectos de energías renovables no convencionales, de acuerdo al enfoque establecido por el Gobierno.

El Fondo Fiduciario de Energías Renovables (FODER – regulado por la Ley N.º 27.191) será uno de los siete fondos fiduciarios activos en el año 2026, con un presupuesto que proyecta ingresos por $5.644 millones y gastos por $2.892 millones.

Es decir que se trata de apenas el 0,05% del gasto nacional total, un monto que contrasta con la magnitud de las inversiones destinadas al sector hidrocarburífero o nuclear.

¿Por qué? El plan financiero del Ejecutivo también incluye transferencias a empresas públicas como Energía Argentina S.A. y Nucleoeléctrica Argentina S.A., que recibirán fondos para proyectos de infraestructura y desarrollo operativo.

Además, el programa de hidrocarburos también se mantendrá activo y se prevén más de 7.000 millones de dólares en subsidios a los hidrocarburos, lo que deja de manifiesto el papel menor proyectado para las renovables.

Por otro lado, sí se pone énfasis en la expansión del sistema de transporte eléctrico, dado que la  Unidad Especial Sistema de Transmisión de Energía Eléctrica (UESTEE) administrará $511 millones en 2026 para ampliaciones del sistema en alta tensión y distribución troncal, en el marco del Plan Federal de Transporte en 500 kV.

Plan de 16 obras prioritarias por más 5600 km de nuevas líneas, siendo AMBA I, línea Río Diamante – Charlone – O’Higgins, y la línea Puerto Madryn – Choele Choel – Bahía Blanca las primeras tres obras a licitarse públicamente para que el sector privado las financie y ejecute.

Incongruencias y falta de rumbo estratégico

El socio fundador de ON-Networking Business y coordinador del Comité de Financiamiento de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), Martín Dapelo, advirtió que la orientación del presupuesto no responde a la emergencia energética que atraviesa el país, sino que consideró que priorizar la inversión en proyectos hidroeléctricos de gran porte y centrales nucleares implica postergar soluciones inmediatas que podrían provenir del sector renovable.

“El presupuesto hace fuerte mención a la energía hidroeléctrica y nuclear. Pero si estamos en emergencia energética, se tiran parches para el sector cuando en realidad tendríamos la posibilidad de inyectar toda la energía necesaria al sistema, siendo renovable”, manifestó en diálogo con Energía Estratégica.

El especialista también destacó que la generación distribuida permitiría responder con rapidez a las necesidades del sistema eléctrica, ya que ayudarían a descomprimir las redes de alta tensión, generando energía cerca de los grandes centros de consumo.

Sin embargo, esta modalidad no cuenta con fondos asignados en el presupuesto 2026. Incluso, una de las primeras medidas del gobierno de Javier Milei fue desactiva el Fondo para la Generación Distribuida de Energías Renovables (FODIS), los Certificados de Crédito Fiscal (CCF) y otros instrumentos y beneficios fiscales para aquellos usuarios que optaran por esta alternativa renovable.

“Tenemos la oportunidad de buscar financiamiento competitivo, a tasas baratas, y usarlo para el fomento de las renovables, pero no sucede. Falta una política energética como política de Estado de largo plazo”, lamentó Dapelo.

Asimismo, cuestionó también la permanencia de subsidios energéticos, debido a que el gobierno prometió eliminar los subsidios al 100%, pero en el presupuesto figura que la tasa de cobertura del costo energético será del 80,48% para 2026. Por lo la continuidad de estos subsidios contradice, según su análisis, el discurso oficial que buscaba sincerar tarifas y liberar precios.

“Es incongruente haber quitado los beneficios de la generación distribuida y decir que no dará ninguna política de incentivo a las renovables con el discurso de que solo el precio las iba a hacer competitivas”, indicó.

“De todos modos, las renovables, con o sin beneficios, hoy siguen siendo la forma más económica de generar energía”, agregó. Y según sus cálculos, si se impulsara el desarrollo de la generación distribuida, sería posible instalar 1 GW por año de acá a 2030.

Fuente: Energía Estratégica

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