La Provincia de Buenos Aires dio el primer paso para transformar el esquema con el que atiende los picos de demanda estival. A través de Buenos Aires Energía SA (BAESA) adjudicó un proyecto de 25 MW y 125 MWh de almacenamiento que entrará en operación en enero de 2027 y permitirá sustituir la generación forzada que hasta ahora se realizaba con grupos electrógenos diésel durante el Plan Verano.
El proyecto demandará una inversión estimada en $31200 millones e instalará sistemas BESS en Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento, cuatro nodos donde el almacenamiento permitirá reforzar el abastecimiento eléctrico durante los períodos de mayor consumo provocados por las altas temperaturas.
«Ya a finales del año pasado nos lo habíamos puesto como objetivo para el año que viene, el plan verano, suplirlo. No tener que estar contratando motorcitos a gasoil, sino baterías», confirmó Gastón Ghioni, subsecretario de Energía de la provincia de Buenos Aires, en diálogo con Energía Estratégica.
«Todos los veranos, desde ya hace varios años, venimos metiendo el plan verano de la provincia de Buenos Aires, que lo venimos haciendo a gasoil, donde metemos generación forzada todos los años entre diciembre, enero y febrero para suplir el déficit de transporte eléctrico en la red», indicó.
La iniciativa, impulsada por la Subsecretaría de Energía del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, se financiará mediante el Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD) a través del FITBA, mientras que BAESA será la encargada de ejecutar el programa. Para la Provincia, el proyecto representa el inicio de una estrategia de incorporación de almacenamiento que trasciende esta primera etapa.
El cambio de tecnología encuentra respaldo en la experiencia obtenida con los proyectos de PROINGED en Saladillo, donde la combinación de generación solar y almacenamiento permitió validar el desempeño de las baterías para este tipo de aplicaciones.
Además del respaldo durante los picos de demanda, la Provincia apunta a mejorar el desempeño de la red de distribución, de modo que ya identificó decenas de puntos donde podrían incorporarse nuevos sistemas BESS.
«La red es bastante dinámica, pero tenemos 80 nodos más donde se puede llegar a meter sistemas de baterías, por alrededor de 200 MW de capacidad», aseguró el subsecretario, aunque aclaró que esa planificación dependerá de la evolución de las obras de transporte y de las necesidades que presente el sistema eléctrico.
La relación con AlmaSADI y el próximo paso del almacenamiento
La definición del proyecto también estuvo vinculada a la licitación nacional de 700 MW BESS stand-alone, denominada AlmaSADI e impulsada por CAMMESA. Por lo que Buenos Aires decidió esperar parcialmente sus resultados antes de adjudicar las obras, ya que a través de BAESA presentó cuatro proyectos.
Con ello buscaba conocer qué soluciones ofrecía el mercado, pero no quedó dentro de los posibles ganadores (la adjudicación oficial será el 8 de julio).
«Demoramos en base a la licitación de baterías AlmaSADI en el plano nacional, ya que queríamos participar como BAESA y ver qué presentaban otras empresas, dado que podía haber ofertas que quizás resolvían en cierto punto lo que nosotros veíamos», explicó Ghioni.
No obstante, la Provincia considera que el diseño de la licitación nacional dejó afuera aplicaciones que habrían permitido resolver restricciones sobre las redes de distribución.
«Una de las consultas que le hicimos a CAMMESA en la licitación estuvo vinculada a si podíamos presentar 10 MW en todo el corredor, en la red de distribución, en lugar de un único punto en 132 kV. Nos iba a resolver los problemas que estábamos teniendo nosotros en la red, pero no se pudo y creo que la licitación de CAMMESA no miró qué estaba pasando aguas abajo», remarcó.
Mientras tanto, la Provincia analiza cómo adecuar el programa al marco regulatorio nacional establecido por la Resolución 400/2025 para acompañar la expansión prevista del almacenamiento en el sistema eléctrico bonaerense.
Fuente: Energía Estratégica