- Diagnóstico Coyuntural y la Crisis del «Efecto Tijera»
En el contexto actual de la industria metalúrgica, la caída de los niveles de actividad expone una vulnerabilidad estructural severa. Con una utilización de la capacidad instalada del 39,2% y una contracción acumulada del 5,5%, las empresas enfrentan un fenómeno crítico denominado efecto tijera:
- Paradoja Operativa: A pesar de producir y vender menos, el costo energético por tonelada fabricada se incrementa.
- Estructura de Costos Fijos: Disminuir la producción no reduce la factura eléctrica proporcionalmente. Los cargos por potencia contratada, los picos de demanda no optimizados, el consumo de equipos en estado de espera (standby) y los impuestos asociados permanecen fijos, consumiendo el margen operativo.
- Presión de Mercado y Sincronización: Sectores como bienes de capital y maquinaria agrícola se sitúan entre los más comprometidos. Con un mercado mayorista en proceso de normalización y retiro de subsidios —evidenciando picos de hasta $189/MWh en el mercado spot—, la gestión energética deja de ser un mero trámite administrativo para convertirse en una variable crítica de supervivencia.
- Indicadores Clave de Gestión (KPIs)
Para tomar el control de los costos, se requiere desglosar la factura y medir el impacto real en el proceso productivo. Es indispensable monitorear sistemáticamente tres indicadores fundamentales:
- Eficiencia de Consumo: kWh / Tonelada producida
- Costo Unitario Energético: Costo Energético Total / Tonelada producida
- Aprovechamiento de Potencia: Potencia utilizada / Tonelada producida
- Plan de Acción Eficiente en Tres Etapas
Para revertir el sesgo de pérdida sin comprometer la caja de la empresa, se propone una hoja de ruta con intervenciones escalonadas:
Fase 1: Diagnóstico e Intervenciones Sin Inversión (0 a 30 días)
- Auditoría detallada de facturación energética y medición de los KPIs base.
- Identificación y corrección inmediata de desperdicios: fugas de aire comprimido, arranques de máquinas simultáneos y consumo de equipos parados.
Fase 2: Optimización Operativa y Correcciones Técnicas (30 a 90 días)
- Mitigación de picos de potencia mediante reprogramación de arranques.
- Corrección del factor de potencia para evitar penalizaciones tarifarias.
- Ajuste operativo en sectores de alto consumo (como hornos, variadores y sistemas auxiliares).
Fase 3: Decisiones Estratégicas y Medianas Inversiones (90 a 180 días)
- Estrategia Contractual: Evaluar el esquema tarifario actual frente a distribuidoras o analizar el ingreso al Mercado Mayorista de Electricidad (MEM) mediante contratos a término.
- Autoconsumo y Eficiencia: Estudiar la viabilidad de integración de energía solar fotovoltaica u otras tecnologías de autogeneración.
- Conclusión
Garantizar la sostenibilidad de la planta mientras la demanda se recupera exige actuar sobre las variables controlables. Si bien no se pueden controlar las condiciones macroeconómicas o las ventas, sí es posible detener la pérdida de margen controlando el desperdicio energético por tonelada.
Te invitamos a acceder al video y a su informe asociado en el siguiente link de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=USOJuM1KJnU&t=4s