LA BALANZA ENERGÉTICA ARROJÓ RESULTADOS NEGATIVOS

A pesar de las exportaciones de petróleo, naftas, gas natural, propano y butano registradas durante el primer semestre, la importación de gas natural desde Bolivia y de gas natural licuado (GNL) al igual que la importante cantidad de líquidos para la generación térmica (gasoil) ocasionaron que la balanza energética arroje valores en rojo durante el período, lo que se traduce en un déficit de 649 millones de dólares. Por otro lado, la deuda total que las distribuidoras mantienen con CAMMESA ascendió en julio a los 205.838 millones de pesos.

El Secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, describió que la menor producción nacional de gas, la baja generación hidráulica del país producto de las sequías registradas en las principales regiones hídricas del país y el menor aporte de las centrales nucleares por el mantenimiento de Embalse en conjunto con los picos registrados en el invierno conformaron una “Tormenta Perfecta”.

Por un lado, los saldos positivos de la balanza comercial fueron liderados por las exportaciones de petróleo por 635 millones de dólares (48,7% superiores que las del mismo período del año pasado). En segundo lugar, se encuentran el propano y el butano con facturaciones que alcanzaron los 213 millones de dólares (52% más que el año pasado). A la lista la completan las exportaciones de naftas, que sumaron un total de 213 millones de dólares (incremento del 568%). Sin embargo, las exportaciones de gas natural solo recaudaron 25 millones de dólares y cayeron un 81% con respecto al año pasado.

Por otro lado, los saldos negativos que tendieron a inclinar la balanza fueron liderados por la importación de gasoil empleado para suplir la falta de gas natural en las centrales térmicas, con un total de 847 millones de dólares (aumento del 168% con respecto al año pasado), lo que representa más de 500 millones extras puestos a disposición. Adicionalmente, la importación de GNL anotó un saldo de 351 millones de dólares en comparación con los 86 registrados en 2020 (incremento del 308%). El fuel oil registró la peor evolución, ya que se pasó de conseguir ingresos por 126 millones de dólares a un pasivo de 41 millones de dólares por su importación. La importación de gas natural desde Bolivia, sin embargo, bajó hasta los 495 millones de dólares (disminución de un 7,3%) fomentada principalmente por los cambios en la adenda contractual en vigencia.

De acuerdo con un reciente informe de la consultora Ecolatina, se estima que, de mantenerse la tendencia de esta primera mitad del año, el 2021 podría cerrar con un déficit en la balanza comercial energética del país de 1.000 millones de dólares, contrastando así con el resultado positivo que tuvo el año pasado, en donde la balanza comercial terminó con un superávit de 11 millones de dólares.

Para poder contrarrestar dicha tendencia, la mayor producción de petróleo y gas natural desde Vaca Muerta fomentada por inicio de la temporada estival del país (temporada de bajo consumo de gas natural) podrían potenciar las exportaciones de ambos hidrocarburos, y reducir las expectativas negativas.

Paralelamente, y para complejizar aún más el panorama, la deuda total que las distribuidoras mantienen con CAMMESA ascendió en julio a los 205.838 millones de pesos, siendo las compañías del AMBA (EDENOR y EDESUR) las más comprometidas por el atraso de tarifas ya que entre ambas alcanzaron un porcentaje de deuda del 32,6% (67.179 millones de pesos).

Del mismo modo, Santa Fe acumuló una deuda del 8,9%, Chubut del 8,2%, Misiones del 7,8%, Buenos Aires del 5,7%, Chaco del 6,8%, Mendoza del 6,6%, Río Negro del 4,4%, Córdoba del 4%, Neuquén del 3,8%, La Rioja con del 3,1%, Corrientes del 2,8% y Entre Ríos del 2,4%. Tierra del Fuego, Catamarca, San Luis, Formosa y Santa Cruz se mantienen por debajo del 1%.

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